Cuando estamos bajo estrés, el organismo sufre sus consecuencias. Si el estrés encuentra un organismo sano, preparado y equilibrado tendrá muchas dificultades para generar algún tipo de problema en sus funciones. Aspectos como la nutrición, el ejercicio físico, las zonas de estabilidad, los hábitos negativos y la importancia de un sueño reparador, pueden ser de gran ayuda en nuestro día a día. Tener hábitos saludables se vuelve una pieza clave en tu bienestar físico y emocional. Si solo buscas aliviar los síntomas de un estilo de vida poco saludable y no atacas el problema desde la raíz, difícilmente algo en Sigue Leyendo ->