Rutina, insatisfacción, obligaciones que pesan como cadenas, culpa, rabia, tristeza… Y miedo. Postergamos, esperanzadas a que en algún momento algo externo cambie. El tiempo pasa, y eso que esperamos, no sucede. Así que nuestra angustia sigue día a día creciendo. Nos sentimos perdidas Seguramente,  todos nos hemos sentido perdidos alguna vez. Hasta que un día te despiertas y te das cuenta que han pasado los días, semanas, meses o años y ya no sabes a dónde vas. Descubres que has perdido la perspectiva de tu vida y todo ya te pesa demasiado. Que tu vida carece de coherencia o sentido, Sigue Leyendo ->