Cuando estamos bajo estrés, el organismo sufre sus consecuencias. Si el estrés encuentra un organismo sano, preparado y equilibrado tendrá muchas dificultades para generar algún tipo de problema en sus funciones. Aspectos como la nutrición, el ejercicio físico, las zonas de estabilidad, los hábitos negativos y la importancia de un sueño reparador, pueden ser de gran ayuda en nuestro día a día. Tener hábitos saludables se vuelve una pieza clave en tu bienestar físico y emocional. Si solo buscas aliviar los síntomas de un estilo de vida poco saludable y no atacas el problema desde la raíz, difícilmente algo en Sigue Leyendo ->
La universidad Karolinska Institute (Suecia) determinó en un estudio, que: «Disminuir la cantidad de horas mensuales destinadas a la actividad física tiende a reducir la productividad laboral». Concluyó que la inactividad física y una mala alimentación se asocian a un aumento de un 2% en los costos de salud. Hoy por hoy, la inactividad física está considerada como un riesgo para la salud. No hacer ejercicio, aumenta el riesgo a la obesidad, enfermedades metabólicas y enfermedades cardiovasculares. De forma positiva, la actividad física activa las endorfinas. Las endorfinas estabilizan el cuerpo a nivel cerebral y además, tienen una función estimulante. La Sigue Leyendo ->
