La universidad Karolinska Institute (Suecia) determinó en un estudio, que: «Disminuir la cantidad de horas mensuales destinadas a la actividad física tiende a reducir la productividad laboral». Concluyó que la inactividad física y una mala alimentación se asocian a un aumento de un 2% en los costos de salud. Hoy por hoy, la inactividad física está considerada como un riesgo para la salud. No hacer ejercicio, aumenta el riesgo a la obesidad, enfermedades metabólicas y enfermedades cardiovasculares. De forma positiva, la actividad física activa las endorfinas. Las endorfinas estabilizan el cuerpo a nivel cerebral y además, tienen una función estimulante. La Sigue Leyendo ->
