La gota que colma el vaso
A veces no nos damos cuenta de que vamos acumulando cansancio, tensiones, estrés…Y en un momento dado… ¡explotamos!.
Quizás no con la persona o situación que nos ha ido generando ese estado, sino con cualquier otra persona o estímulo, que en ese momento ha sucedido.
Tómate un pequeño respiro diario
Parar unos minutos conscientemente cada día, nos ayuda a salir de la automática vorágine diaria, del no darnos cuenta, hasta que explotamos, que algo necesita ser cambiado en nuestras rutinas o en nuestros patrones de percepción y comportamiento.
Respira conscientemente
Inspirar y expirar 3 minutos (¡sólo 3 minutos!) de forma suave y lenta por la nariz, antes de iniciar la mañana y la tarde.
Este simple ejercicio ayuda a calmar nuestra mente, a tomar contacto con nuestro cuerpo, a centrarnos en el momento presente y no dejarnos llevar por preocupaciones, que nos llevan a más tensión y angustia.
Inspira y expira salud
Respirar conscientemente, además de relajar el sistema nervioso, ayuda al sistema inmune a estar más fuerte. Y por consecuencia, a que mejore tu bienestar.
Date cuenta de que «como respiras es una metáfora de cómo vives tu vida».
¡Abrazos!
Minerva Castillo – Coach Salud y Bienestar, Facilitadora Mindfulness

