Close

Emociones y sistema digestivo

Nuestra salud mental, empieza por cuidar lo que comemos.

La serotonina es un neurotransmisor,  considerada hormona de la felicidad.

El 90% de su producción tiene lugar en el aparato digestivo, el 10% restante, en el cerebro.

Estado emocional y alimentación

Nuestras emociones o pensamientos están comunicados con el intestino.

El aparato digestivo contiene 100 millones de neuronas que regulan el tracto intestinal.

Estas neuronas junto con los nervios controlan movimientos del intestino, la secreción de sustancias digestivas o el flujo sanguíneo de esta parte de nuestro cuerpo.

La relación entre cerebro y sistema digestivo es bidireccional.

Diversas enfermedades digestivas que cursan con inflamación o irritación, como la colitis o la gastritis, se agravan cuando, por causas emocionales, aumenta el estrés o la ansiedad.

Al no gestionar bien las situaciones de estrés, se producen alteraciones psicosomáticas afectando al aparato digestivo de una forma directa mostrando diferentes síntomas.

Dolores abdominales, diarreas, estreñimiento, mala digestión sensación de plenitud, incluso la sensación de estar llenos habiendo comido muy poco, son algunos de las dolencias producida por una no equilibrada gestión de nuestro estado emocional.

Aparato digestivo y enfermedades neurológicas

Además, los últimos estudios en este campo, demuestran la relación entre el aparato digestivo y las enfermedades neurológicas.

En la Universidad de Georgetown, se realizó un estudio en ratones, que demostró que la composición bacteriana de los roedores se ve alterada después de un daño cerebral.

Este experimento sirve para analizar la conexión entre los ictus y la flora intestinal. Controlar la flora, puede ayudar al cerebro a recuperase más rápido de las lesiones y a reducir estados de ansiedad y de depresión postraumática.

Hábitos alimenticios para cuidar nuestros ‘dos cerebros’

La base de nuestra salud física y mental es adquirir unos saludables hábitos de vida: moverse más, descansar y comer de manera saludable. Evitar bebidas gaseosas, alcohol, productos envasados y altamente procesados, y optar por una alimentación más fresca, natural y de calidad.

Seguir una buena alimentación, y mantener unos hábitos saludables, servirá para sentirnos más felices, y además,  mejorar nuestra calidad de vida.

Si te interesa saber más sobre cómo ser una empresa saludable, y mejorar la alimentación y los hábitos de tus empleados, y así incrementar su salud y bienestar, ponte en contacto conmigo.

También puedes acceder a más información en los programas de salud y bienestar para la empresa en mi web: https://minervacastillo.es/programas-bienestar/

¡Gracias! 🙂

Minerva Castillo – Coach Salud y Bienestar

Related Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *